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lunes, 29 de julio de 2019

29-07-2019 Monte Fuji, nublado y sin nieve

Desde la estación de Kanda hasta la de Shinjuku para coger el bus que me tiene que llevar hasta Kawaguchico, a los pies del sagrado Mt. Fuji, símbolo de Japón. Dejó ya Tokio. 


Al autobús le ha costado más de 2 horas llegar hasta Kawaguchico, porque hemos estado parados o yendo muy despacio por un accidente que al final no he visto... igual me he quedado dormido. 

Como estaba tan nublado y de ninguna forma se podía ver el Mt. Fuji, lo primero que he hecho es registrarme en mi vetusto hotel e ir a comer algo. 


Estos noddles son típicos de esta pequeña población, se llaman Hoto y son muy gordos. El caldo buenisimo y los rolls y la tempura muy bien también. 20 euros con la cerveza que vale 5!! Una caña en Japón vale lo mismo o más que un paquete de Marlboro... Ahora que ya no fumo! 
 

Lo cierto es que daba el día por perdido, porque había tormenta, llovia mucho y las previsiones son las mismas para toda la semana, pero al final he comprado un billete de autobús que te sube hasta mitad montaña, hasta donde hay carretera. Una hora de trayecto, 18 euros ida y vuelta.  Muchisima gente coge sólo la ida porque tiene previsto subir a la cima haciendo noche en un albergue de montaña. De hecho hasta arriba llegan cientos de personas cada día con ese objetivo. 


Al llegar aquí, tras 50 minutos subiendo a gran ritmo, a lo que llaman la quinta estación, que está a 2.300 metros de altura (Kawaguchico está a menos de 900), sigo sin ver la cima... vamos, que no se ve nada, ni hacia arriba ni hacia abajo, hasta que por unos segundos consigo ver la cima, aunque ahora en verano no hay nieve. Yo voy con bermudas y camiseta de manga corta. 


No es la imagen iconica del Monte Fuji. Esa debería verla desde Kawaguchico si no hubieran nubes. Mañana lo intentaré antes de irme a primera hora,  pero dudo que pueda. 



En vista de que existe la posibilidad de ver algo más me voy camino de la cima. Son más de 6 kilometros con una gran pendiente y se estima un mínimo de 6 horas para hacer cima, por lo que tengo claro que no es mi objetivo, pero voy a ver hasta donde llego. 


Por momentos se ve la cúspide de este volcan de 3.776 metros de altura, la montaña más alta de Japón y unos 50 metros más alto que el Teide 



Tiene muchas similitudes con el Teide además de ser volcanes dormidos de más de 3.700 metros. Sobre todo el color negro de la tierra, aunque aquí llueve mucho más y el bosque hasta los 2.300 metros aproxidamente es como bosque tropical. 



Tras un kilómetro más o menos andando empieza la subida fuerte... Aquí indica 6 kilómetros para la cima y 385 minutos para completarlo.



La gente va equipada con bastones y ropa al efecto. Los que llevan mochilas harán noche en el camino y coronarán mañana porque sólo quedan un par de horas de sol. 




Tras casi dos horas a dando y luego subiendo, he llegado a la séptima estación a unos 2.700 metros, por lo que ha llegado el momento de darme la vuelta y así lo hago. 


Ahora indica que faltan 3, 8 kilometros y 295 minutos. He subido unos 400 metros en 2,2 kilómetros. Segun éste cartel debería haber tardado 90 minutos desde la última señal.

Obviamente tardo mucho menos en bajar,  aunque hay que ir con cuidado, sobre todo si no vas preparado como es mi caso. 



Mi hotel está junto a la estación, con mucho movimiento, pero sólo quedan 3 restaurantes abiertos. Otros ya han cerrado a las 7 u 8 de la tarde. Puedes irte a la ciudad de al lado, más grande, pero no vale la pena. Como los que están abiertos están llenos me he comprado algo en el 7eleven (Japón está llenos de ellos y de dos cadenas similares más). 

domingo, 28 de julio de 2019

28-07-2019 Tokio, Shinjuku y Kabukicho

Hoy será mi última noche en Tokio. Para completar mi visión de la ciudad me falta ver Shinjuku y sus alrededores. Como tengo tiempo y ganas de hace ejercicio he decidido hacer el recorrido andando. Son 8 kilómetros aproximadamente que se hacen de forma sencilla con la ayuda del Google Maps. Esto me permite además observar los barrios que nadie visita, donde vive la gente y lo cierto es que vayas donde vayas, ésta es una gran ciudad.


Igual vas por avenidas que te encuentras este pequeño parque con miles de plantas de loto flotando. 


O bien una especie de charca de aguas verdes estancadas, junto a las vías del tren, donde parece difícil que puedan vivir las ranas


Casi dos horas de paseo y llegó a Shinjuku. Mi próxima parada será la estación. Ahí debe estar también la estación de autobuses donde mañana saldré hacia el Monte Fuji. Conviene comprar ahora el billete porque mañana lunes habrá mucha gente por allí y así además ya conoceré el camino y no tendré que buscar con la mochila a cuestas.  



Pero antes he visto la entrada a la zona de Kabukicho, el distrito rojo de Tokio, lo que en España llamamos el "barrio chino", aunque ésto no se parece en nada, al menos de día, a un "red district" en Europa o incluso en el resto de Asia. 


He visto por aquí al menos dos restaurantes robot, que hacen algún tipo de espectáculo al que no acudiré. 


Lo cierto es que a estas horas está lleno de gente y hay mucho ambiente, aunque hoy es Domingo. Si es verdad que se ven a algunos tipos con cara siniestra en alguna esquina... También hay unos callejones extremadamente estrechos que no parecen tener gran utilidad, pero en cualquier caso nada que te pueda siquiera preocupar. 



Ha sido una buena idea buscar la estación de autobuses porque no ha sido fácil encontrarla. La estación de Shinjuku es especialmente grande y tiene varios edificios y en todos ellos operan varias compañías distintas. Después de media hora dando vueltas llegas casi a dominarla. Mañana no tendré el más mínimo problema en encontrarla, seguro. 


Tras comprar el billete de bus, voy a un sitio de las afueras llamado Shimo-Kitazawa. Hay que ir con una línea de tren de otra compañía y he tenido que preguntar un par de veces para localizar el andén. Son solo 8 minutos de trayecto. 



Este barrio tiene casas bajas y viven estudiantes, artistas, músicos, etc. El problema es que cuando ya había caminado unos metros por allí he caído en la cuenta de que no llevaba mi pequeña mochila. La última vez que recuerdo haberla descolgado de mi hombro fué cuando compraba el billete de autobús, así que he dado media vuelta y he cogido el tren de vuelta por lo que no he visto gran cosa. 


Afortunadamente en donde he comprado el billete, estaba mi mochila. Me la guardaban las mismas empleadas que me habían atendido una hora antes. La verdad es que no estaba preocupado.


Como eran casi las 5 de la tarde he cogido el metro para volver al hotel. Será mejor volver al caer el sol a Shinjuku que es especialmente conocida por su ambiente nocturno y habrá que verlo. También Kabukicho.

Sobre las 19,00 he salido de nuevo para allí. Al salir de la macroestación ya era de noche y los neones eran ahora los protagonistas. Las calles estaban a rebosar de gente, mayoritariamente japoneses jóvenes  que vienen a tomar unas cervezas y a cenar y también un buen número de turistas de todas las edades. 



Todas las tiendas están abiertas hasta más 10 de la noche. Es curioso que cuando un local abre, por ejemplo, de 8 de la tarde a las 3 de la madrugada, en la puerta indica "abierto de 20,00 a 27,00".


Muchos restaurantes y otros negocios se sitúa en los pisos altos. De ahí que se vean estos letreros en las diferentes alturas. Suele haber un panel abajo con los negocios por plantas, el menú, etc. 


Cuando cruzas esta avenida y te metes en Kabukicho da la impresión de que hay más gente pero es porque las calles son más estrechas. 


He cenado en un Izakaya típico. Todo ésto me ha costado unos 23 euros. Los noodles muy ricos y lo demás, todo pollo, no estaba mal. 


No había mucho ambiente "red" por aquí y el que pueda haber no se ve. Ahora son las 10 de la noche, quizás luego cambie, pero ahora siguen siendo jovenes y turistas los que pasean por estas calles. 

Hay que decir que éste es el único barrio en el que he visto algo de suciedad en las calles... pero muy poco, apenas unas latas a última hora y eso que no he visto ni una sola papelera pública en toda la ciudad. Pero es que en el resto de la ciudad no se ve ni una colilla, aunque el tema del tabaco merece más tiempo para comentarlo por la singularidad del país. 



También es la primera vez que he visto a algún "sin techo" . He visto 5 ó 6 y en esta parte de la estación  en particular, están muy organizados y son muy aseados por lo que se ve. 



A partir de las 10 que cierra los comercios la gente comienza a irse para casa. Esta era una de las entradas a las 22,15 cuando yo también  me he ido, abarrotada de jóvenes. 

sábado, 27 de julio de 2019

27-07-2019 Tokio. Tsukiji Market, Ginza, Shibuya y Harajuku



Tsujiki, era hasta ahora el más importante mercado mayorista de pescado del mundo. Ahora lo están trasladando, supongo que a las afueras, y en su lugar dejarán un solar de incalculable valor. No obstante el resto del mercado continúa aunqje ahora está más centrado en el turista, sobre todo a la hora de comer ya que una enorme cantidad de pequeños restaurantes. 

Tambien tiene cerca algunos templos. He tomado una foto de éste en particular porque tiene adosada la típica  tienda de amuletos.
He elegido un restaurante que parecia ser familiar y que el abuelo daba las órdenes. Este plato de sushi me ha costado 10 euros y la cerveza 4. La sopa y el té te lo regalan.

                                           Aqui cortaban un buen lomo de atún. 



A menos de un kilómetro andando hacia el Norte, llegas a las elegantes calles del barrio de Ginza. Al parecer cierran la avenida principal al tráfico durante los fines de semana o quizás todos los días. Aquí están todas y cada una de las tiendas de lujo. Por supuesto Zara y he visto incluso la tienda de Lladró!. 



De Ginza he cogido el metro para ir a Shibuya y ver el paso de cebra más famoso del mundo por el que según dicen pueden cruzar 1.000 personas a la vez. 


Todos esperando a cruzar. Yo también. Como es una plaza a la que dan muchas calles todas con frenética actividad se acumula una barbaridad de gente. 

                                           Había que inmortalizar el momento... 





                                              Simpática conductora de dibujos animados. 

Mi siguiente destino era la cerca a zona de Harajuku, pero justo antes de llegar me he encontrado con el parque de Yoyoki-koen. La puerta de entrada es espectacular. 



    Esto, que estaba dentro del parque, es una pared hecha con toneles de sake. 

Justo al lado empieza la zona de Harajuko, famosa por su moda excéntrica. Aquí vienen jóvenes de toda Japón a buscar las indumentarias más extrañas y por supuesto turistas de todas las edades que llegan con el fin de verlas. 


La calle Takeshita-dori, que es la más popular y la más abarrotada. Está llena de tiendas pero también puedes encontrar helados con forma de osito o payaso (había cola para comprarlos a 10 euros) y algu as otras cosas "diferentes". 

Lo que más llama la atención son las diversas tribus urbanas. Hay góticos y góticas que ya no sorprenden. Las lolitas son lo más llamativo y si ven que vas a hacerles una foto, se suelen apartar o taparse la cara. En cualquier caso son una minoría, no te los encuentras cada 10 metros... 








Vuelta para el hotel en metro. Esta noche he dado una vuelta antes de cenar yendo del hotel hacia el Sur. Es una avenida muy elegante. Hoy no hay empleados de juerga, Incluso siendo sábado, por esta zona hay menos gente en los restaurantes e incluso alguno está cerrado.