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martes, 30 de julio de 2019

30-07-2019 Del Monte Fuji al Castillo de Kanazawa

Cuando parecía que ya no Iba a ser posible fotografiar el Monte Fuji, contra todas las previsiones el día aparece despejado. Tan sólo esa nube que no puede superar a la montaña impide sacar una foto del cono perfecta. Esta está sacada desde la ventana de mi hotel.


Y estas dos desde la estación.




Normalmente los turistas no suelen pasar noche aquí y suelen hacer una excursión de un día desde Tokio, entre otras cosas porque para ir desde aquí hasta alguna ciudad importante al final debes hacerlo casi siempre vía la capital del país. 

Es lo que hecho yo. He cogido el autobús de las 9 en la estación justo enfrente de mi hotel. A las 11 llegaba a Tokio y sin salir de la estación de Shinjuku he cogido un tren local que enlaza con el Shinkansen (Tren bala equivalente a nuestro AVE). A las 15,20 estaba en mi destino. 



Es muy fácil con el Japan Rail Pass y la aplicacion "Hyperdia". Dices de dónde a dónde y a partir de qué fecha y hora y te da las opciones.



Kanazawa no estaba en los circuitos turísticos hasta que en 2015 llegó a la ciudad el tren de Alta velocidad. Ahora los 450 kilómetros los haces en 3 horas desde Tokio. Hace unas 10 paradas y por eso me cuesta más. Hay otros trenes sin paradas o con menos pero ya no son gratuitos con el Japan Rail Pass. Aunque están muy bien y son muy cómodos. 

Esta es la nueva estación de tren de Kanazawa tras la llegada del Shikansen. Impresionante. 

Hasta el hotel he ido dando un paseo de unos 20 minutos, siguiendo la avenida que nace en la misma estación. Esta zona con la llegada de muchos más turistas se ha revitalizado al igual que esta ciudad de poco más de medio millón de habitantes. 

Después he ido a afeitarme. He tenido un mal entendido con la amable barbera, ya entrada en años, que tras dejarme una perilla, en lugar de rebajarme la barba, ha tenido que afeitarme del todo para evitar males mayores. Ha sido muy simpática y como sé que con un japonés que no habla inglés no te entiendes ni por señas, le he pagado los 1.000 yenes (poco más de 8 euros), que por tiempo se lo ha ganado y asunto arreglado. Total la barba crecerá igual. 

Estaba justo al lado del parque del Castillo de la ciudad, recientemente remodelado tras un devastador incendio en 1881, por lo que he aprovechado para dar una vuelta por esta zona. 









Es realmente bonito aunque los jardines los veré mañana junto a los de Kenroku-en que están pegados y que cuando he llegado a las 18,00 ya estaban cerrados. Dicen que están entre los tres mejores del país. 

La ciudad es muy manejable, se puede hacer casi todo a pie. 



Está es la calle más comercial de la ciudad, Korimbo, y prácticamente la cruza de Norte a Sur, pero al final de  este tramo cuando se encuentra con el barrio de Katamachi se concentran las zonas de ocio y restaurantes. 

Mientras paseaba he visto cosas que me han llamado la atención. En este caso son las curiosas vallas de esta obra. 

Esta foto "robada" corresponde a uno de tantos abueletes que se enfunda el uniforme y se pone en un paso de cebra a dar el paso con su linterna. Supongo que lo hacen por afición porque no hacen falta con los semáforos. 


Buscando un restaurante ya caída la noche. No he encontrado el que buscaba o quizás el cartel estaba en japonés y al final como estaba cansado he cenado cerca del hotel y me he ido pronto a la habitación. Mañana buscaré por Katamachi. 

lunes, 29 de julio de 2019

29-07-2019 Monte Fuji, nublado y sin nieve

Desde la estación de Kanda hasta la de Shinjuku para coger el bus que me tiene que llevar hasta Kawaguchico, a los pies del sagrado Mt. Fuji, símbolo de Japón. Dejó ya Tokio. 


Al autobús le ha costado más de 2 horas llegar hasta Kawaguchico, porque hemos estado parados o yendo muy despacio por un accidente que al final no he visto... igual me he quedado dormido. 

Como estaba tan nublado y de ninguna forma se podía ver el Mt. Fuji, lo primero que he hecho es registrarme en mi vetusto hotel e ir a comer algo. 


Estos noddles son típicos de esta pequeña población, se llaman Hoto y son muy gordos. El caldo buenisimo y los rolls y la tempura muy bien también. 20 euros con la cerveza que vale 5!! Una caña en Japón vale lo mismo o más que un paquete de Marlboro... Ahora que ya no fumo! 
 

Lo cierto es que daba el día por perdido, porque había tormenta, llovia mucho y las previsiones son las mismas para toda la semana, pero al final he comprado un billete de autobús que te sube hasta mitad montaña, hasta donde hay carretera. Una hora de trayecto, 18 euros ida y vuelta.  Muchisima gente coge sólo la ida porque tiene previsto subir a la cima haciendo noche en un albergue de montaña. De hecho hasta arriba llegan cientos de personas cada día con ese objetivo. 


Al llegar aquí, tras 50 minutos subiendo a gran ritmo, a lo que llaman la quinta estación, que está a 2.300 metros de altura (Kawaguchico está a menos de 900), sigo sin ver la cima... vamos, que no se ve nada, ni hacia arriba ni hacia abajo, hasta que por unos segundos consigo ver la cima, aunque ahora en verano no hay nieve. Yo voy con bermudas y camiseta de manga corta. 


No es la imagen iconica del Monte Fuji. Esa debería verla desde Kawaguchico si no hubieran nubes. Mañana lo intentaré antes de irme a primera hora,  pero dudo que pueda. 



En vista de que existe la posibilidad de ver algo más me voy camino de la cima. Son más de 6 kilometros con una gran pendiente y se estima un mínimo de 6 horas para hacer cima, por lo que tengo claro que no es mi objetivo, pero voy a ver hasta donde llego. 


Por momentos se ve la cúspide de este volcan de 3.776 metros de altura, la montaña más alta de Japón y unos 50 metros más alto que el Teide 



Tiene muchas similitudes con el Teide además de ser volcanes dormidos de más de 3.700 metros. Sobre todo el color negro de la tierra, aunque aquí llueve mucho más y el bosque hasta los 2.300 metros aproxidamente es como bosque tropical. 



Tras un kilómetro más o menos andando empieza la subida fuerte... Aquí indica 6 kilómetros para la cima y 385 minutos para completarlo.



La gente va equipada con bastones y ropa al efecto. Los que llevan mochilas harán noche en el camino y coronarán mañana porque sólo quedan un par de horas de sol. 




Tras casi dos horas a dando y luego subiendo, he llegado a la séptima estación a unos 2.700 metros, por lo que ha llegado el momento de darme la vuelta y así lo hago. 


Ahora indica que faltan 3, 8 kilometros y 295 minutos. He subido unos 400 metros en 2,2 kilómetros. Segun éste cartel debería haber tardado 90 minutos desde la última señal.

Obviamente tardo mucho menos en bajar,  aunque hay que ir con cuidado, sobre todo si no vas preparado como es mi caso. 



Mi hotel está junto a la estación, con mucho movimiento, pero sólo quedan 3 restaurantes abiertos. Otros ya han cerrado a las 7 u 8 de la tarde. Puedes irte a la ciudad de al lado, más grande, pero no vale la pena. Como los que están abiertos están llenos me he comprado algo en el 7eleven (Japón está llenos de ellos y de dos cadenas similares más).