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domingo, 4 de agosto de 2019

4-8-2019 Kagoshima y volcán Sakurajima

Hoy me he ido al extremo sur del país,  casi al final de la isla de Kiushu a más de 950 kilómetros de Kyoto. Me he levantado a las 5 de la mañana para coger un tren que me dejara en Kagoshima a una hora prudencial. Primero he cogido un cercanías para ir a la estacion Shin-Osaka, hay uno cada 10 minutos y tarda una media hora y allí a las 7,15, tras desayunar tranquilamente en la Estación, he tomado el Shinkansen de las 7,15 que ha recorrido los 911 kilómetros restantes en poco más de 4 horas, que prácticamente he pasado durmiendo gracias a sus cómodos y anchos asientos. 


Normalmente en cada ciudad grande hay al menos dos estaciones y los Shinkansen suelen llegar a las más modernas. Esta es la Estación de Kagoshima-Chuo.


La noria que está en la sexta planta de un centro comercial la he visitado al atardecer para tomar unas fotos.

Tras dejar la mochila en el hotel y como no me iban a dar la habitación hasta las 14,00, me he ido a ver lo más importante de la ciudad que es su volcán activo. Sakurajima. Así que me he ido andando hacia el puerto que está muy cerca y a muy pocos metros también, está el muelle del ferry que une la ciudad con lo que hasta la última gran erupción de 1914 era la isla de Sakurajima,  hoy ya es una peninsula porque la lava la conectó con el otro lado de la bahía de Kinko. 


                                   La zona está bonita con un agradable paseo marítimo. 


El trayecto en el ferry dura 15 minutos y cuesta poco más de un euro. También carga coches y sale uno cada 20 minutos. La bahía está entre dos penínsulas al de la isla, una de ellas, en la que se encuentra la ciudad, es la de Satsuma, de donde proviene la variedad de mandarina que ahora también se cultiva en Valencia. La mandarina en cuestión lleva este nombre porque se mandó a Occidente desde aquí, donde se cultivo procedente de China. 


La bahía no es muy ancha y la ahora península volcánica la estrecha aún más por lo que desde el ferry prácticamente puedes ver la línea de costa por todos los puntos cardinales. La bahía hace varios miles de años era una caldera volcánica. 


Hace algunos siglos había dos montañas pero ambas se unieron también tras una erupción. El. Pico de la izquierda, que es el Norte está inactivo desde hace 5.000 años y tiene una altura de 1.117 metros. El Pico Sur de 1.040 metros es el volcán activo y hecha humo con mucha frecuencia. Se han llegado a contabilizar hasta 1.000 expulsiones de humo en un año. De hecho he podido ver ceniza aislada en muchos sitios de la ciudad porque aquí es habitual este tipo de lluvia. 


                    La última lengua de lava de este lado forma ahora una zona muy verde. 


Al llegar puedes incluso alquilar un coche o coger un autobús que te lleva, por menos de 4 euros al observatorio donde he tomado estás fotos. 



                                    Al fondo se ve otro volcán con una forma cónica perfecta. 


Ya de vuelta he esperado a que cayera el sol. El día ha sido bastante agradable pese a las altas temperaturas porque estaba nublado y corría una ligera brisa. 

                                                                  El tranvia de la ciudad. 



Kagoshima es una ciudad digna de visitar pese a no ser conocida. No hay casi turistas occidentales aunque si muchos orientales. Siempre me gusta ir a sitios no muy habituales, al menos de vez en cuando. 

jueves, 1 de agosto de 2019

1-8-2019 Kyoto. Esta ciudad me va a gustar.



Lo primero que te encuentras nada más salir del tren es con una moderna estación,  ella la Torre de Kyoto, que no especialmente alta, pero con su plataforma panorámica a 100 metros de altura te permite ver toda la extensión de la ciudad.

El calor es sofocante, mucho peor que ayer. La temperatura es de 31 grados pero con una humedad que hace que la sensacion térmica sea de 36, y lo peor es que ahora si que te hace sudar. 


Antes había ido a dejar los trastos en el hotel caminando porque aún no sabía lo de la humedad en esta ciudad y tras pegarme una ducha del día y está vez en metro, he vuelto hasta la zona de la estación, que dado que ha eran las tres de la tarde parecía un buen sitio para empezar. 


He comido carne esta vez en un teriyaki, 25 euros. Era rápido y no había tiempo que perder, porque tenía que subir a la Torre tras pagar algo más de 6 euros. 

Estas vistas las iba cotejando con la guía y por ejemplo se podía ver el templo que en un rato iba a visitar, además he localizado la zona de mi hotel, lo que me ayudará a situarme. 




Un tren llegando a la estación. 

No he estado más de 20 minutos y me he acercado al gran templo budista de Higashi Honganz-ji. Lo más curioso es que la guía no te indica este templo como una de las cosas que no te puedes perder. Sólo te lo recomienda ir a verlo si estás cerca de la estación. 

A mi, desde luego, me ha parecido impresonante. De hecho uno de los edificios es el segundo más grande de los construidos en madera en Japón y creo que el más grande también está en Kyoto. 







Francamente no me esperaba algo tan espectacular. El edificio empezó a construirse en 1602, pero como todas las construcciónes antiguas de madera, ha ardido en diversas ocasiones y su ultima reconstrucción fue alrededor de 1880.



Curiosamente en el Interior de estos templos no hay ninguna magen de Buda ni de nadie, aunque la gente reza igual en el Interior. 



Eran las 5 y ya cerraban las puertas y es que en Kyoto todo cierra entre las cuatro y media y las cinco, por lo que habrá que planificar mejor mañana si el calor lo permite. 


Como necesitaba de nuevo otra ducha y estaba bastante agotado por el ambiente tan caluroso, he ido hacia mi hotel cruzando por algunas calles del centro, porque es enorme, y no paras de encontrarte con templos de todos los tamaños. 




Curiosamente, antes de cruzar el río he visto movimiento y es que a solo unos cientos de metros más allá me he topado con la que seguramente es la zona más comercial y bulliciosa de la ciudad. 


Este es el Nishiki Market, que mejor veré otro día en el que me quede más energía. 

A una parte y otra del río está lleno de restaurantes y gente. Hay edificios que parecen de principios del siglo pasado o incluso anteriores, algunos realmente soberbios y el ambiente es animadisimo. Como esta muy cerca de mi hotel volveré cuando ya sea de noche a ver si el tiempo acompaña. 




En esa misma zona siguen los cables aéreos. En un país tan moderno como éste, creo que no querrán soterrar los por alguna razón. La verdad es que esteticamente me gusta o quizás es que me he acostumbrado a verlos. 



Efectivamente a partir de las 20,00 sigue haciendo calor pero se aguanta bien. No obstante he ido caminando sin prisa junto al río que en teoría debería ser más fresquito.... pero no. Los restaurantes que dan al río están llenos, pero algunos a más nueve de la noche ta recogen los trastos. 

  Edificio que parece ser de la Opera japonesa, tipo la china por lo que sólo lo veré desde fuera. 

No esperaba hoy ver tantas cosas que me sorprendieran, pero por algo esta ciudad es la capital cultural de Japón y fue durante siglos la capital del país. Tampoco esperaba este bochorno, pero vale la pena. 

Al final me he tomado una cerveza en esta estrecha y animada calle. 

jueves, 25 de julio de 2019

25-07-2019 De Seúl a Tokio

No me muevo de Itaewon hasta mi marcha al aeropuerto para tomar mi vuelo a Tokio, así que doy un pequeño paseo por la zona para desayunar y acabar de preparar todo para salir.

                                    Ultima mirada a la calle de mi guesthouse en el corazón de Itaewon.

Esta vez voy al aeropuerto con el Limousine bus. Tiene varias lineas con paradas en zonas con hoteles. Es muy cómodo pero según la parada donde lo cojas el trayecto puede durar de 45 minutos a casi 2 horas. En mi caso hora y media pero no he tenido que hacer ningún transbordo como con el tren. Vale unos 12 euros y está muy bien.

El aeropuerto de Incheon está en una isla y al parecer siempre esta nublado. Es muy moderno y chulo.



Mi vuelo es con una compañía Low cost coreana, Eastar Jet. Manda los emails en coreano pero como todas las compañías dicen lo mismo, te las puedes arreglar.

Es una compañía que resulta tan buena como una de bandera, ni cobra por facturar, estás relativamente cómodo y te dan hasta agua. 

El vuelo llega puntual a Narita. Pasas el control de sanidad!! y control de pasaportes muy rápido, al igual que el equipaje, así que en 15 minutos ya estoy comprando una tarjeta SIM (internet ilimitado para un mes por unos 50 euros) y el billete de tren para Tokio que cuesta unos 20 euros hasta Kanda Station con un transbordo en la Yamanote Line, dejándome a 5 minutos andando de mi hotel... aunque ésto es lo que yo pensaba, porque me he equivocado de tren y he cogido uno más lento y que iba a otra parte, si bien cerca. Así que como ya era tarde he cógido un taxi que por unos 8 euros me ha dejado en mi hotel. Las calles pequeñas no tienen nombre y el taxista no encontraba el hotel, al final lo hemos localizado con el Google Maps!! 

                                                           Bajada a la estación en el Aeropuerto de Narita. 

      He ayudado a uno de Bangladesh a encontrar su estación! Y yo he tenido que coger un taxi para ir a la mía! 

MI hotel. En descargo del taxista, la amable recepcionista no ha sido capaz de indicarme en un mapa la situación del hotel. 


Como eran ya más de las nueve he salido a situarme, sobre todo con respecto a la Estación de Kanda que debe ser mi referencia estos días. Creo que lo he conseguido y me he ido a cenar algo. 


Las calles están llenas de gente. Se nota que se han ido los colegas a cenar o tomar cervezas y se nota porque tanto ellas como ellos llevan bolso, ellos casi siempre en bandolera. Están contentos, algunos más de la cuenta e incluso un par va algo "doblao". Lo viven!! 

Por la calle, son algo más de las 23,00 horas, no pasan casi coches particulares. Hay muchos taxis y la gente va entrando a las estaciones de metro y tren, porque creo que a medianoche ya no hay servicio y si no les tocaría irse a dormir a un hotel capsula o a un karaoke. 


Yo ya me voy a descansar, mucho avión, aeropuertos y traslados. Creo que he tenido suerte con la zona de mi hotel, parece muy animada. Lo cierto es que apenas llevo tres horas en Tokio y lo que he visto me está gustando muchísimo. Desde luego los japoneses trabajan bien y por lo que se ve mucho, pero también saben pasarlo bien. Mañana empezaré a descubrir Tokio, aúnque aún no he pensado por donde voy a empezar. Hay mucho que ver.