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lunes, 12 de agosto de 2019

12-08-2019 Busan. Espectacular bahía.

El día empieza con la visita a Gamcheon Culture Village. La transformacion de lo que era un barrio marginado a una atracción turística en la que sus vecinos crean programas de formación y culturales para el mantenimiento de la zona. 

Recuerda a una favela de Río de Janeiro, pero pacifica y colorida. 

Está forma de construcción, independientemente de aprovechar la ladera tiene como
objetivo que ninguna casa tape la vista a otra. 

Ahora la visitan miles de personas y sólo con cosas sencillas. Mucha gente vive ahora de la hostelería, tiendas de souvenirs e incluso de su arte. 


Uno de los puntos más interesantes en Busan son el Mercado de Pescado de Jagalchi y el mercadillo de Gulbe. El de pescado es el más importante del país. Hay un gran edificio mayorista donde a  la hora de comer puedes comprar tu pescado o marisco para que te lo cocinen en el primer piso. Adicionalmente también hay puestos fuera que serán seguramente más utilizados por los vecinos en sus compras cotidianas. 

Puestos del exterior. 

Nunca he visto unos pulpos tan grandes. 

Este pescado está medio seco y tiene una original forma de presentación, quizás para que también se sequen por dentro. 

Interior del mercado ya sin mucho trabajo. Hay que madrugar si quieres ver la actividad mayorista. 

Este pescado parece ser muy popular aquí. Hay mucho. 

Era pronto para comer y tampoco me iba a comprar un pescado de estos para mi sólo, si vas en un pequeño grupo seria ideal para probar algunas especies curiosas que se venden en este mercado, hay mucho marisco que no había visto. 

Así que apenas tengo que cruzar una calle para llegar al mercadillo, donde también hay puestos de comida, pero hace mucho calor para sentarse en ellos, incluso a la sombra, por lo que tras dar un bue paseo busco un restauraurante para comer algo, pero más fresquito. 


Gyozas fritas y ramen picante.

Tras la comida he subido a la Busan Tower que te permite tener una visión completa de la ciudad. El. Observatorio está a 120 metros de altura pero la torre está situada en una loma de unos 50 metros que subes en parte con escaleras mecánicas. 

Busan Tower

La ciudad se prepara para la Exposición Universal de 2030 y algo nuevo están haciendo en el puerto. 

Desde luego esta ciudad vive totalmente mirando al mar.  Las montañas tampoco Le han permitido crecer de Otr forma. De nuevo encuentro un parecido, solo geográfico, con Río de Janeiro. 

Zona del mercado del pescado. 

El tráfico de barcos es bestial.


Es un precioso y gran puerto natural al que le sacan mucho partido. Logística, pasajeros y pesca. 

Quería ir a un teleferico que cruza la playa más cercana al centro de la ciudad, pero era mejor esperar a que se fuera poniendo el sol. He aprovechado para ir a la estación de trenes a comprar mis billetes para mi próximo destino, Jinju. 

De nuevo con metro y autobús me acerco a la playa de Songo, que es la más cercana al centro pero no lo más famosa ni la mejor de sus playas, pero está más cerca y tiene el teleférico que me apetece. 


El turismo playero, también el urbano, aquí es para locales, japoneses y chinos. Hay algún ruso, supongo que de la región de  Vladivostok que que está a tiro de piedra. Occidentales prácticamente no se ven en esta ciudad. 


Desde mi cabina en la que voy sólo.

Estos son "cuatro gatos" , no es habitual verlos y es el que tema de perros y gatos en Corea y Japón merecen un estudio. 

Al final del teleférico ya te encuentras espacios que sólo los mercantes que cruzan te indican que estás junto a una ciudad. 

Mi cabina es algo más cara porque tiene suelo transparente, lo que te permite hacer esta foto...no mucho más. 

A la vuelta ya esta atardeciendo. 

Para la cena tenía la opción de hacerlo en la calle, pero desde las 9 de la mañana andando de un lado para el otro, ya estaba bien. 


Todo tenía muy buena pinta. 

domingo, 11 de agosto de 2019

11-08-2019 De Osaka a Busan, de nuevo en Corea del Sur

Desayuno tranquilamente porque tengo todo el tiempo del mundo para llegar a Kansai, el aeropuerto de Osaka construido en 1994 en una isla artificial. La mejor forma para ir es con metro y tren, rápido y barato. Mi vuelo a Busan, la segunda ciudad más importante de Corea del Sur, al sudeste de la península coreana, sale a las 13, 50. 

La isla artificial está unida con las costa a través de este largo puente

Mi última comida japonesa, ramen con beicon y huevo, en el aeropuerto. Muy buena. 


El avión sale puntual de la Terminal 2 que es sólo para compañías de bajo coste. La terminal, a excepción de la tienda Duty free es también de bajo coste. Lo curioso es que la terminal está llena de carteles como que ha sido galardonada con el premio a la mejor terminal Low cost del mundo!!!. O no hay más terminales Low cost en el mundo o es la única que se ha presentado. 

Los pasillos hasta las puertas de embarque sin aire acondiciinado a las de 30 grados. 

La puerta de embarque como comprada en Ikea. 

MI avión, con la distancia entre asientos para pequeños japoneses. Uno de más de 1,80 lo pasará mal. 

Por supuesto embarque a pié.

La Terminal 1 por supuesto no tiene nada que ver. 


Pese a todo el vuelo sale puntual y solo ha estado en el aire 65 minutos y es que Busan es el puerto más próximo a Japón. Tiene un ferry que conecta con Fukuoka en 3 horas y es que las playas de la zona son un destino muy popular entre los asiáticos. 

Ya se puede observar en la aproximación a Busan la cantidad de islas que conforman la zona. 

Está vez me he armado un lío con los nombres de las estaciones al confundir dos con nombres muy parecidos lo que ha hecho que retrasara un poco mi llegada al hotel, que no era especialmente fácil de encontrar. 

Nada más salir del metro, estaba a 800 metros del hotel. Tampoco era finamente la estación más cercana al mismo. Hay otra a solo 100 metros! 

En fin que ya eran las 5 cuando he llegado a este peculiar barrio y solo he dedicado la tarde a pasear por los alrededores que muestran la vida de real en la ciudad.

Está es la calle del oro. Hay decenas de joyerías con grandes escaparates y todas tienen clientes pese a ser Domingo. 

La zona tiene una parte moderna también. 

Está cena, he repetido la carne, y cerveza grande por 14 euros. 

Para la cena he elegido algo muy típico aquí entre los coreanos, son como barbacoas. En cada mesa hay una especie de plancha. He visto muchos restaurantes de este tipo con diversos sistemas de fuego, incluso con grasas. 

Aspecto de las teóricas costillas a tes de que se cocinen. Están muy buenas pero mejor no preguntar que es. 


Al menos en esta parte de la ciudad no marcas occidentales e incluso la mayoría de restaurantes sólo tienen la información con caracteres coreanos. 

Hay más tráfico que en Japón porque aquí el transporte público no es tan eficiente. 

Hyundai, son también grandes almacenes. 

La zona cambia bastante por la noche y aunque no se ve nada raro en la calle se trata de uno de los "red light district" de la ciudad. Por la noche ya se Observa que además de hoteles hay muchos moteles. Estos últimos en general tienen fachadas muy vistosas y a la vez tienen muy discretos accesos para las personas e incluso a los garajes. 


Mi hotel está situada en un estrecho callejón a la izquierda de esta calle. 

Nunca había visto esta medida de seguridad en un hotel. Es una cuerda con una polea para descolgarte por la ventana en caso necesario. Yo estoy en un segundo piso.